miércoles, 27 de junio de 2012

Un poco de cordura

27 de junio
Llevaba desde el sábado sin correr, el tiempo tampoco ha permitido muchas aventuras, llevamos unos días con mucha calima y calor; pero la salida de hoy la teníamos programada María y yo desde antes que el calor se autoinvitara, por lo que seguía en pie nuestro plan de hacer lo habitual en mis carreras: un recorrido de reconocimiento, esta vez para la 2ª Trail San Marcial del Rubicón en Femés, carrera de montaña de 20km.

El año pasado hice la 1ª Trail San Marcial de Rubicón, carrera organizada por el Ayuntamiento de Yaiza, que fue gratuita y que tuvo mucha aceptación, había bastante gente, bien organizada y diseñada con muy mala idea, porque vaya cuestas nos tenían preparadas. El recorrido en principio eran 10km aunque a mí me salen 9.39km, cosas de los móviles.


Qué decir del dorsal? Es gratis........pero me costó borrar el númerito

Era el 9 de julio, habían pasado ya varios días desde la Wine Run 2011 y ya tenía el virus del runner corriendo por mis venas, ya estaba mirando carreras por todos lados.

Esa mañana hacía mucho viento y frío, sería julio, pero podría haber sido enero o febrero, lo mío con el frío es algo que me lo tendré que mirar, no puedo con él.


Mucho viento y frío, aún sigo con mis cutre-zapatillas Adidas

En menos de un mes hacía mi segunda carrera. La salida es la subida que se ve al fondo de la foto, decir que sólo subí corriendo los primeros 50 metros, fue una experiencia impresionante, disfruté como un enano, sufrí mucho en las cuestas y me pegué algunos resbalones en las bajadas, pero la acabé bien y sobre todo con ganas de repetir.

Esta carrera fue mi primera carrera de montaña y sembró la semilla necesaria para una vez acabada, pocos días después me apuntara en la Haría Extreme.

Por eso esperaba con ganas la 2ª Edición de esta carrera y al ver que doblaban la distancia, mejor aún. Pero al ver el perfil y recorrido me daba cuenta que es más dura que la del año pasado.

Somos varios del trabajo los que iremos, no sólo yo tengo ese virus corriendo por las venas. Hoy el plan era hacer el recorrido entero de los 20km, en modo reconocimiento y probando geles, pero apareció el invitado sorpresa en forma de calima y calor.

Ya he comentado otras veces, que a mí la calor no me afecta negativamente, al contrario, aumento mi rendimiento, no sé si eso es bueno o malo, aunque viendo la reacciones de las personas cuando lo cuento, muy normal no es.

Hoy en Lanzarote hemos tenido un día muy caluroso, pero la temperatura y la sensación térmica son términos un poco confusos, la temperatura a la hora de salir hoy a correr estaba en torno a los 32ºC a las 09:00 de la mañana, el viento 16km/h suave, pero la sensación de calor y agobio por la calima, además de ser algo subjetivo, no sé cómo se puede establecer en términos medibles.

La cuestión que para hoy llevaba 1.5L de agua en la camelback, y 1L de isotónico en dos botellas, 1 gel GU para probarlo y una barrita, al fin y al cabo, serán 20km y sobre las 3:15H máximo de recorrido.

Vamos María y yo rumbo a Femés, además de llegar al acuerdo común sobre el cual estamos locos por salir hoy a correr, yo estaba tranquilo por mí, sé que no me afecta la calor, pero me preocupaba más ella.

El recorrido de Femés tiene forma de 8 y por suerte, había un punto sobre el que volvíamos a pasar, si al pasar por ahí la cosa estaba chunga, volver sería mucho más fácil.

Iniciamos la subida primera andando, noto las piernas tontas, será el no haber corrido desde el sábado o la carga que llevo en la mochila, la cuestión es que los primeros 2-3 km los hago de mala gana, me cuesta correr, le podríamos echar la culpa también a la calor, venga.

Una vez en la primera subida, hay un camino bastante técnico que se alarga 1-2 km, para luego ser un poco más llevadero, aquí el día de la carrera en fila india o caemos por el barranco.

Playa Blanca al fondo, la calima está aclarando un poco

Comenzamos con la primera bajada, con cuidado, vamos con calma, bebemos mucha agua, la verdad, que pese a que me guste correr con calor, beber mucha agua es fundamental.

Bajando por ese sendero casi hasta el fondo para luego subir la montaña de la izquierda

Al menos durante la bajada mis piernas han vuelto a la normalidad, voy calzando mis Trabuco 14 que estrené en la Haría Extreme y van de lujo por este terreno, además el upper es más ventilado que las 13 y se nota, mis pies van más fresquitos, como no hay charcos de agua que pisar, voy tranquilo.

En lo alto de las montañas sopla viento y la temperatura realmente es soportable, pero es bajar y la sensación de calor se hace más agobiante, por eso cuando iniciamos las subidas nos cuesta tanto.

De lo que ya estoy seguro es que esta carrera será muy dura, han puesto 4h de tiempo límite y lo veo un poco ajustado, la verdad, sobretodo viendo el terreno este.

Comenzamos a subir y acercarnos al punto desde el cual, si tenemos malas sensaciones abandonados el entrenamiento.

La zona técnica inicial es el sendero que se observa en la parte superior derecha, para rodear la montaña del fondo y subir por el sendero que se ve en la parte de abajo, los últimos metros de la subida hasta este punto son............eso.
Le preguntamos a las cabras si seguimos o no, ante su indiferencia, seguimos
Al llegar aquí llevamos unos 6.5km y nos encontramos muy bien, normal, volvemos a estar en lo alto, temperatura fresca y viento que nos refresca, decidimos continuar, ahora toca parte del recorrido que ya hice yo el año pasado, es decir, iba por tierras conocidas y sabía lo que aún nos quedaba.

En la zona derecha de la imagen el sendero que nos llevará hasta el fondo para luego volver por las montañas que se ven a la izquierda
Vamos rápidos en esta zona, el sendero permite ir rápido, incluso hago una parada "logística" y para pillar a María me pongo a 4'30 cómodamente por este sendero, es aquí donde el día de la carrera se pueden arañar algunos minutos, si tienes la suerte de no tener que adelantar, porque sólo hay espacio para uno.

Vista de Femés, la llegada se hace por el camino en zig-zag que se ve en la parte derecha, cerca de las antenas, hasta subir ahí hay que sufrir y mucho, pero esa bajada lo compensa con creces
Nos estamos acercando a Las Casitas de Femés, pequeña población a unos 3km de Femés, aquí seguimos por otro tramo nuevo, para luego volver, al principio el GPS se me quedó medio despistado en mitad del cruce de caminos por donde debía venir, al final, tirando del modo mapa pudimos recuperar el camino que teníamos que hacer, que era el que en un principio me había marcado el Garmin.

Al pasar el pueblo hay una bajada muy técnica, como no sabemos si este tramo lo estamos haciendo en el sentido correcto, sólo deseamos que sea éste porque subir por aquí tiene que ser mortal.

Una vez abajo se nota nuevamente el aumento de temperatura, son más de las 12 y estamos a unos 40ºC, pese a estar muy bien hidratados, observo que María ya no va bien, hasta que al final me dice que se está medio mareando, el calor.

Seguimos subiendo hasta volver al pequeño poblado siguiendo el camino, que por suerte está habilitado para vehículos y se sube bien, la subida se le hace larga, yo mientras voy pensando que lo mejor es dejarlo por hoy, no es el día adecuado.

Tras beber más agua y estar sentados a la sombra (lo que costó encontrar algo de sombra), ella se recupera, pero ya hemos decidido que no podemos continuar, se encontrará mejor, pero justo ahora, que nos faltan 7km son los más duros, los que tiene peor cuesta y no me atrevo a llevarla por ahí, mejor volver por la carretera que son 3km escasos.

Decidimos volver andando a un paso vivo, le he prometido una coca-cola fresquita al llegar por el martirio que le hecho pasar.

Hay que saber cuándo parar y hoy es un día que lo primero no teníamos que haber salido, pero ante el primer aviso de golpe de calor, vuelta a la civilización que no estamos para correr riesgos innecesarios, esto se trata de disfrutar y pasarlo bien, no de enfermar.

De camino a Femés por la carretera, se hicieron largos estos 3km andando

El tramo por la carretera se hizo largo, charlamos mucho sobre cómo valorar lo de hoy, por mi parte le dije que lo más importante es saber abandonar una carrera antes de pagar las consecuencias por ello, hoy era un entrenamiento, en unas condiciones de calor que desaconsejaban a todas luces la locura que hemos hecho, el cuerpo le dio un aviso a ella, podría haber sido a mí, aunque yo me encontraba muy fresco, lo dicho, soy un bicho raro que disfruta corriendo con estas temperaturas, pero si arrastro a otros mortales a estos infiernos, soy responsable de lo que les pueda ocurrir y no tenía ganas de llevarme un susto en lo alto de la montaña, la promesa de la coca-cola hizo que nos andásemos bastante rápidos.

Qué bien sienta algo fresquito después de tanto calor!
Lo mejor es que una vez tomó algo fresco recobró la vida, aún así, lección aprendida, con calor mejor no salir, a menos que estés tan loco como yo, que lo haré hasta que me lleve un susto.

Un saludo María por si me lees, que seguro lo harás ;-)

La conclusión es que esta carrera será dura, muy dura, como haga calor mucha gente lo pasará mal, yo veo muy ajustado el límite de 4h, hoy tardamos 3h y no la hemos acabado, pero es que la última media hora o más fue tranquilo por el tema del golpe de calor.

Track en Garmin Connect




domingo, 24 de junio de 2012

Mirando atrás

24 de junio
Aunque han pasado ya varios días, me gustaría recordar un hecho que fue determinante para estar donde estoy hoy; lo he contado ya antes, al principio corría medio obligado, quería seguir perdiendo peso y la única opción que tenía era correr.

Poco a poco le fui encontrando el gustillo a esto del correr, las sensaciones que quedan después de estar una hora corriendo a trote cochinero son muy adictivas. Pero lo que más me enganchó fue comprobar cómo en poco tiempo observaba que estaba mejorando, que cada día podía ir un poco más lejos, que las distancias aumentaban bajo mis pies y se acortaban mentalmente, que ya no me daban mareos pensar que iba a correr 8-10km cuando un mes antes plantearme pasar de 7 me suponía sentarme a meditarlo.

En seguida se dieron cuenta que estaba corriendo todos los días e Iván, compañero de trabajo, empezó a engatusarme para que corriera la Wine Run, yo inocente de mí en cuanto me dijo que eran 21km casi salgo corriendo, aún recuerdo mi reacción y mis palabras: "¿cómo? ¿21km? yo no estoy tan loco, yo soy feliz corriendo 8-10km no me veo capaz de pasar de esa distancia, lo máximo que he hecho han sido 12km y porque tenía a un sargento paracaidista persiguiéndome detrás que si no.....". Pero había sembrado una semilla en mí y aún no lo sabía.

El tiempo pasaba y cada vez que me veía seguía insistiendo y yo dándole esquinazo, pero cada vez que me daba la vuelta mi mente empezaba a hacerse preguntas que nunca se había hecho......¿y si lo intentas?....¿cuánto se tardará en hacer 21km?.....¿realmente es tan difícil?........

Pocos días después comencé a mostrar una ligera intención de hacer la Wine Run, le comento que voy a intentar hacer 16km y si llego a esa distancia, estoy seguro que hago 21km, enseguida Iván me ofrece unos geles para que los pruebe y me explica cómo tomarlos, yo al ver eso casi me da miedo, me asusta pensar que tengo que tomar "cosas" para hacer 21km.............

Comentar en mi ambiente cercano mi intención de correr los 21km tampoco fue fácil, aunque recibí mucho apoyo y ánimos, lo cual me tranquilizó,  había dudas sobre si sería capaz, yo ante las dudas de los demás más seguro me encontraba de mí mismo, más seguro de hacerlo.

Llega el 6 de junio de 2011, ese día decido superar mi propio récord dejándolo en 12.2km

Tras ese día ya me veo más animado y comienzo a preparar mi entrenamiento para los 16km, comienzo a leer en foros y páginas cómo hacer una media maratón y no morir en el intento.

El 14 de junio de 2011 vuelvo a superarme haciendo 16.16km, aunque ahí lo más importante fue que estuve casi 2 horas corriendo, comencé casi a la 14:00, con 29ºC y vientos de 45km/h.

Llevaba uno de los geles que me había dado, me lo tomaría en el km12, bebía mucha agua, hacía bastante calor ese día, iba sin gorra,...........son tantos los errores y locuras que hacía en esa época que no me explico cómo aún así me enganché.

Me tomé el gel en el km12 tal y como estaba previsto y no me sentó bien, comenzó a darme sueño, por eso decidí hacer los últimos kilómetros cerca de la "civilización" dando vueltas en el pequeño hipódromo, vigilado por la patrulla que al verme a esas horas (casi las 15:30) me animaban y al mismo tiempo estaban pendientes por si me pasaba algo.

Recuerdo los últimos 3km como una lucha contra el sueño, se suponía que el gel me tendría que activar y me hizo el efecto contrario, me estaba durmiendo y correr me costaba más y más.

Cuando paré el móvil y vi la distancia, sentí un subidón bestial, sabía que podría hacer los 21km, lo había conseguido y ni yo mismo me lo creía.

Ese próximo domingo participaría en la que sería mi primera media maratón, al final Juan también se animó, aunque él estaba en mejor forma que yo nunca había hecho una carrera.

El sábado fuimos a por el dorsal, me sorprendió ver a tanta gente, cuando vi el sobre con el mapa del recorrido, el dorsal 351, el chip y sus instrucciones (tuve que buscar información porque no sabía cómo colocarlo), las instrucciones para dejar la bolsa,..... me abrumaban tantas cosas, en fin, un novato total, llevaba poco más de 1 mes corriendo y ya me estaba colocando un dorsal.

Mi primer dorsal


La noche de antes era todo nervios, no sabía qué comer, ignorante de mí comí comida ligera para evitar "molestias" digestivas, la cena consistió en una simple tortilla y un poco de tomate aliñado, vamos, la típica cena de dieta, ni pan comí.


No sabía qué ropa llevar, lo que sí que hice fue usar mi camiseta nueva que me había pillado hacía un par de semanas y que corría con ella muy a gusto, sin rozaduras en los pezones...........es que corría con camisetas de algodón y tela cuando empezaba a sudar.........


Llega el 19 de junio de 2011 me levanto y comienzo a vestirme, me siento raro, calzo mis zapas Adidas cutres que tras un mes de correr están desgastándose a toda leche, llevo mi cinturón con 0.5L de agua, los geles pese al sueño que me dieron, el móvil con música y que utilizaría para grabar la ruta y lo más curioso, una toalla pequeña, como las que se ponen junto al bidé, para secarme el sudor.........no comments.

Cuando llegamos a la salida, estamos un poco nerviosos, Juan y yo andamos un poco perdidos, rodeados de gente bien equipada, con zapatillas buenas, todos muy sueltos saludándose y nosotros como fuera de lugar, perdidos.




Faltan 7 minutos para la salida, la toalla la llevo detrás

No tengo estrategia en esta carrera, sólo acabarla será para mí un triunfo, en principio mi idea es ir muy conservador, no quiero quedarme sin energías, sé que hay una cuesta que es muy complicada, pero casi todo el recorrido es "terra incognita" para mí.

Faltan segundos para la salida, estoy tranquilo, me coloco en la zona final, no quiero molestar a la gente, preparo el móvil y el pellejo se cuelga...........comienzo a arrancarlo, se pone en marcha, me pongo a darle a grabar la ruta y la música y dan la salida...........la gente sale a toda leche, me sorprende que salgan tan rápido, yo mientras voy trotando esperando la confirmación del móvil de estar grabando y con señal GPS, me giro y soy el último, leches, corre!

Comienzo a adelantar a algunos, hay muchos grupos de gente del mismo equipo, me siento extraño, voy corriendo en una carrera, soy un intruso, ¿qué hago aquí? me pregunto, correr, pues a ello.

Voy lento pero poco a poco, casi sin darme cuenta voy adelantando a algunos, me siento extraño adelantando a la gente, algunos luego me vuelven a adelantar......¿se habrá molestado?........pensamientos de este tipo me van y vienen durante los primeros metros. Llegamos al primer avituallamiento, me paro y bebo agua, es extraño, la gente te anima y descubro que me gusta.

De vez en cuando la música baja de volumen y escucho la voz del móvil...........km X......poco a poco voy sumando kilómetros, voy bien, no me siento cansado, no pienso en cuántos me faltan, voy anotando los que llevo, disfruto de las vistas, del paisaje, de la música trance, he elegido algunos temas que me motivan y cuando suenan tengo que controlarme porque me acelero.

Llegamos a la cuesta esperada y el móvil me la vuelve a jugar, para variar pierde señal del GPS, mientras subo andando lo voy preparando para continuar, maldito, meses después será sustituido por mi Garmin.

Mientras subo la cuesta luchando con el móvil me doy cuenta que incluso andando sigo adelantando, en cierto modo me mosquea el tema de adelantar a la gente, no sé si interpretarlo como bueno, lo mismo voy demasiado rápido y lo pagaré más adelante.

Hay avituallamientos cada 2.5km y me paro en todos, sólo bebo un poco de agua, pero es un día de mucho calor, la temperatura ronda los 28ºC, aunque a mí la calor no me afecta, estoy usando bastante la toalla, menos mal que la tengo.


La música me llevaba por estos caminos


En cuanto pasamos por zonas habitadas la gente nos anima, es una sensación extraña, pero me gusta, sigo mi ritmo ayudado por la música, disfruto cada paso, trato de no ir más rápido de la cuenta, la cuestión es llegar, no tengo en mente ninguna marca, sólo dije a mi mujer que tardaría en torno a 2:15-2:30

Paso por el km 10 en 1h10'......pero me da igual, la cuestión es seguir, sé que a este ritmo, comúnmente conocido como cochinero, llego a meta seguro.

Conforme me estoy acercando a los 16km me estoy poniendo más nervioso, llevo un rato adelantando a senderistas que me están entorpeciendo y bastante, muchos están de paseo bebiendo vino, cantando, alegres.......pero otros vamos corriendo y tener que estar cada dos por tres pidiendo por favor que me dejen pasar no me gusta.

Estoy cerca de los 16km y no me he tomado el gel, he decidido no hacerlo, no quiero correr el riesgo de tener sueño como el otro día, por ahora las piernas van bien, no siento molestias en los gemelos y me sorprende estar tan fresco.

Una vez pasados los 16km siento una euforia que me cuesta controlar, cada paso que doy es un récord continuo que voy haciendo, siento que puedo conseguirlo, sé que lo voy a hacer, estoy controlando el ritmo, bebo agua cada pocos minutos, tanto en los avituallamientos como la que llevo encima que relleno en cuanto tengo oportunidad, adelanto a más corredores y más feliz me siento, me gusta y mucho.

Cuando veo el cartel del km20 y el móvil me lo canta, no puedo resistirlo, acelero, un poco, pero acelero el ritmo, el cuerpo me dice que tengo que acabar bien, que no puedo entrar a meta tan lento, que hay que entrar con ganas, comiéndose el mundo.

Veo la meta, mucha gente está allí animando, está en una subida pero sinceramente no me cuesta nada subirla, creo que voy a unos 5'/km pero yo siento como si fuera volando, en realidad estoy flotando, mogollón de sensaciones recorren mi cuerpo, desde escalofríos hasta alegría, todo al mismo tiempo, veo a mi mujer y las amigas animándome y el subidón llega a cotas cósmicas, empiezo a pisotear la alfombra de los chips, oigo los pitidos, paso bajo el arco y no me lo creo, freno en seco porque una marea de personas apelotonadas impide que siga corriendo, el lugar está abarrotado, siento un dolor muy fuerte en los gemelos, me cuesta andar, pero al mismo tiempo siento una felicidad bestial y sobretodo me doy cuenta de una cosa: ¡Me he enganchado a esto! 
Gracias Iván por convencerme, por hacerme ver que realmente no era tan difícil.


El final de la primera pero el comienzo de muchas más




Me ponen la medalla y busco dónde ponerme, no quiero sentarme pero me duelen mucho las piernas, trato de andar pero entre tanta gente no se puede, aparece mi mujer y me felicita, realmente estaban preocupadas por si llegaba o no, pero veo que he llegado en 2:25:10......dentro del intervalo que dije, ya tengo una marca a batir.

En realidad es como el día de la boda de uno mismo, la recuerda cuando ve los vídeos y fotos, pero en ese momento son tantas las emociones que no te enteras de las cosas, busco a los masajistas porque me duelen bastante los gemelos, me apunto y empiezo a hacer estiramientos, me quito las zapatillas y siento cómo se liberan los pies, me quedo un rato bebiendo agua y pensando que lo que hace unos días me parecía inalcanzable ahora ha sido superado, ya puedo decir que he hecho una media maratón. Tiempo después sentí lo mismo cuando hice la Lavatrail, mi primera maratón.

Acabo de pasar por la meta, superado el reto de la Wine Run


El masaje me sienta de lujo, salgo nuevo y caminando, me reúno con mi mujer y las amigas y me ofrecen comida, no tengo hambre, intento comer algo pero no hay manera, sólo quiero beber; mientras tomo una coca-cola veo cómo el ganador José Carlos Hernández se pesa para recibir el primer trofeo, su peso en vino, ha llegado en 1h15......cuando pasé por el km 11 más o menos.


Al rato nos vamos a celebrar mi triunfo particular, mientras estamos tomando unos cafés, me aíslo en mis pensamientos, haciendo repaso a todo lo que había hecho y comienzan a aparecer en mi mente situaciones futuras, otros retos, otras carreras,..........ya no había vuelta atrás, estaba infectado por el virus del runner.


Track en Endomondo







Ahora, un año después y tras hacer varias medias maratones sigo recordando con mucho cariño esta carrera, mi primera media maratón y sigo retándome a mí mismo, ya estoy inscrito en la Tinajo-X-Race de 56km, superando mi anterior marca de 43.23km y el año que viene sigo en mente con la Transgrancanaria  de 96km, aunque dicen que serán menos kilómetros, mejor, no me hacía mucha gracia quedarme a 4km de los 100.

Igualmente el viernes estuve probando el Garmin en modo natación, con un resultado aceptable, teniendo en cuenta que el circuito que hacía era muy pequeño, los datos del GPS me sirven para dar el salto a las travesías a nado, la primera que haré será la Travesía Hesperia Lanzarote de 1500m, tengo un mes para irme preparando, el objetivo?.........El Desafío 8ª Isla 2013, es decir, el triatlón y el trail de 31km, esto es un no parar.


sábado, 23 de junio de 2012

2ª Milla Benéfica Exhale

23 de junio
Como he comentado ya varias veces en el blog, yo no controlo bien las carreras de distancias cortas, de ahí que tenga en mente bajar mi marca de los 5000m algún día, la primera prueba oficial será a mediados de agosto cuando tenga la carrera en la playa de Famara, no me acercaré a los 20' pero sólo con batir mi propio récord me basta por ahora.

Por eso, cuando vi una carrera de 1 milla no lo dudé y tenía claro que en ella tendría que batir mi marca, además al ser benéfica, pues mejor, la inscripción era un donativo de 5€ a la Asociación Tinguafaya.



La verdad que el plan de la mañana ha sido fenomenal, tenían talleres infantiles donde mi peque ha disfrutado, actuación de payaso, conciertos de música,.........para pasar una mañana de sábado agradable.

Mientras estaba allí veía a los corredores típicos de otras carreras, muchos de los rápidos y de las rápidas, dicho sea de paso. La salida está prevista para las 13:30.....se me hace largo.

Unos 15 minutos antes comienzo a calentar, troto un poco, hago algunos cambios de velocidad rápida-lento, estiramientos,.........la verdad, no sé exactamente cómo calentar para una distancia tan corta, sé que en una media maratón tengo 21km para calentar, ya no digamos en una carrera de más distancia..........pero esa duda me entra en estas carreras tan cortas, ¿cómo calentar?

Nos ponemos en la salida, los primeros 800m serán con el viento a favor, hoy sopla fuerte, viento de 38km/h y racheado a 51km/h, la mitad del recorrido lo tendré a favor, la otra mitad........pues como siempre, contra el viento.

Dan la salida y trato de ponerme en buena posición, me noto que voy muy rápido, miro el Garmin y voy por debajo de 3'30, aflojo que no tengo resistencia para esas velocidades, aún.

En los primeros metros antes de coger velocidad
Noto el viento a favor, enseguida se alejan los del grupo de cabeza, veo que tengo a gente por delante pero me voy acercando a ellos, miro de vez en cuando el Garmin y veo que voy por debajo de 4', aprovecharé este ritmo por ahora, pero sé que a la vuelta me costará más contra ese viento.

La media vuelta se hace en un punto que ensancha el paseo marítimo, pero aún así, hay que frenar y quedarte casi parado, he adelantado a varios ya, pero voy junto a un hombre que me sacará por lo menos 20 años y no hay manera de adelantarle, ¡cómo corre!

Oigo la marca del primer km, miro de reojo y veo 3'57.......bien, por debajo de 4' como quería, pero se nota el viento, cuesta mantener este ritmo, voy a velocidad de crucero de 4'/km.

Mientras voy cruzándome con mucha gente que está disfrutando esta milla andando y riendo, a su manera la están disfrutando, para mí hoy era un día en el que tenía que demostrarme a mí mismo que puedo ir rápido, que no sólo de trote cochinero se puede vivir.

La meta está cerca, el Garmin me lleva pitando alto de pulsaciones no sé ni desde cuando, ya no lo miro, sé que voy cerca de 180.

Ya estamos en la meta, sé que he hecho MMP y estoy contento
Al pasar por meta, no le doy bien al Garmin y éste sigue grabando, unos segundos después me da por mirar y ahora sí que lo paro y veo que tengo en mi poder el objetivo buscado, MMP en el km y en la milla.

En 1997, con 20 años hice el km en 3'26, nunca más logré acercarme a esa marca, era joven y más liviano, pasaron los años y lo máximo que pude hacer fue 4'02, desde que estoy corriendo de manera asidua como ahora, he ido bajando poco a poco esta marca hasta dejarla en el registro de hoy, 3'54 (lo he mejorado 4'')

La milla la tenía en 6'53 y con el registro de hoy la he bajado a 6'23, 30'' menos.

Objetivo cumplido, encima mi mujer me dice que llegué el 8º........yo sabía que estaba entre los 10-15 primeros, pero no tanto, realmente me daba igual, al llegar y ver que me he superado pese al viento, éso es lo que más me ha gustado, me he ganado a mí mismo, otra vez.

Track en Garmin Connect


Se nota el bajón de velocidad al dar media vuelta

viernes, 22 de junio de 2012

Soltando piernas

21 de junio
Después de la Haría Extreme del pasado día 16, llevaba ya varios días sin poder correr. El domingo el tobillo derecho me tenía bastante fastidiado y el lunes ya parece que me estaba dejando tregua. El martes al tener guardia parada forzosa y el miércoles intentando volver a la normalidad biológica, demasiados días sin correr.
Como viene siendo habitual, no pude correr por la mañana, tenía pensado correr 10km a ritmos lentos, al final, me encontré con un hueco por la tarde y lo aproveché.

Quise variar un poco el recorrido, a esa hora (18:30) el paseo marítimo estaría bastante lleno de gente y no me apetecía ir haciendo zig-zag, por lo que tomé una ruta nueva, subiendo por un camino de tierra hasta la Prisión de Tahiche y tomar luego la carretera que lleva al campo de golf y a Costa Teguise, serían en torno a los 10km, si me encontraba bien alargaría un poco el recorrido, no fue así.

Comienzo lento, por suerte no siento molestias, pero el viento sopla fuerte, racheado a 31km/h y una temperatura de 26ºC, suerte que llevaba agua encima.

Se hace larga la subida hasta Tahiche, comienzo en torno a 5'30/km y a medida que sigo subiendo voy rodando a 6'/km para acabar en torno a 6'30/km, subir con el viento en contra me mata, acumular 140 metros positivos en 3.5km, a unos 4 metros cada 100 metros, nada que ver con las subidas del otro día, pero me doy cuenta que prefiero una subida vertical a estas cuestas laaaaaaaargas.

Una vez arriba, cruzo la carretera y comienzo la bajada, tiene mucha pendiente, en realidad demasiada al inicio y cuesta mantener el ritmo, me marco rodar a 4'30/km y me concentro en la pisada, tengo que mejorar mi técnica de bajada y aprovecho esta para bajar de forma controlada, cuesta, el cuerpo dice que aproveche la cuesta abajo y viento a favor, pero no caeré en la trampa, piso con el talón, clavo talón y sigo todo el recorrido del pie, alargo la zancada para que no sea molesto, pero el asfalto no es como la montaña y veo que aquí no podré hacer nada más que machacarme las piernas en balde.

Por suerte la pendiente disminuye y mantener 4'30/km es más fácil y el control de pisada más llevadero, me voy acercando al punto en el que debía decidir si continuaba o tomaba rumbo a casa, miro el Garmin........mejor vuelvo, calculo que me acercaré a los 10km, suficiente, además, correr a estas horas no me sienta bien, me noto raro.

Acabo la salida de hoy empapado de sudor, suerte que llevaba 0.5L de agua que se acabaron a escasos 500 metros de casa, por un lado estoy contento, pero veo que esta ruta no me acaba de convencer, no sé si la repetiré, no me gusta esa bajada, probaré el sentido inversa la próxima vez.

El sábado tengo pensado hacer la milla benéfica, tengo pensado superar mi récord de 6'53'', lo que significa correr por debajo de 4'15/km, difícil pero no imposible, habrá que hacer un buen calentamiento antes de la carrera y probar suerte, mi primer objetivo es hacer el km por debajo de 4', ya veremos.

Track en Garmin Connect



domingo, 17 de junio de 2012

Haría Extreme Ultra 2012

16 de junio
El año pasado, el 1 de octubre hice la modalidad Medium de la Haría Extreme, fue una experiencia única, ya que el recorrido realmente es una pasada, tardé 2h44 y al acabar estaba muy mal, deshidratado y muy cansado, estuve tirado en el suelo varios minutos sin poder levantarme hasta que poco a poco recobré las fuerzas y pude continuar en el mundo de los vivos.
La experiencia de esa carrera me marcó, me enganché a la montaña con ella, la modalidad Ultra de aquella edición, 50km era una auténtica salvajada sólo apta para auténticos titanes, pero aún así, estando allí me dije que al año siguiente yo la correría.

Antes de acabar el 2011 ya se sabía que la Haría Extreme cambiaba de fecha pasando al mes de junio, la distancia de la Ultra sería menor y que formaría parte del Campeonato de España de Carreras de Montaña.

En cuanto vi el recorrido de la Ultra supe que era más llevadero que la del año pasado, por lo que estaba decidido a participar. En febrero fui de los primeros en inscribirme, en poco tiempo las inscripciones llegaron al máximo previsto y mucha gente se ha quedado fuera, realmente es una carrera, que siendo tan joven está teniendo mucho éxito.

Como comenté en mi anterior entrada, parte del recorrido lo conocía salvo el ascenso a Guinate, del que tardaré en olvidarme.

La meteorología prevista no era muy buena, pero esta vez falló, el tiempo era bueno, apenas hacía viento, estaba nublado e incluso hacía fresco en algunos puntos, un paraíso para muchos, aunque yo prefiero el calor. Lo más importante es que el viento no era el previsto, de hecho en el Mirador del Río soplaba en torno a 36km/h y fue la zona más ventosa del recorrido.

Me levanto a las 05:00 y desayuno lo habitual en mis carreras, leche con cola-cao y tostadas con aceite de oliva. Comienzo a vestirme y me pongo mis nuevas Asics Trabuco 14, me llegaron ayer y me pegué toda la tarde divagando si me las ponía hoy o no, después de llevarlas puestas toda la tarde y darme una carrera de unos 300 metros con ellas para ver qué tal se corría con ellas, decidí correr el riesgo de estrenarlas hoy en la carrera, ya sé que no es recomendable, pero la alternativa era sufrir dolor en los dedos a partir de los 20km aproximadamente.

Cómodas y bonitas


Preparo 1L de Isostar, llevaré el agua en dos botes de 0.5L porque no nos darán vasos de agua y así es más fácil rellenar los botes que la bolsa de la mochila. Cargo 2 geles, 2 barritas y 1 barrita para la recuperación al final.

Una vez en Haría se nota el ambiente runner, he llegado pronto, son las 07:00 aún queda una hora, pero me gusta llegar con tiempo, me invitan a pesarme para ver cuánto pierdo en la carrera, 75.9kg sin mochila, para celebrarlo me ponen otra pulsera más.

Visita obligada al baño, la verdad que pese al número de gente, no hay colas en el baño.

Cuando faltan 15 minutos nos invitan a entrar en el cajón de salida, ya estoy con Juan e Iván (saludos a ambos que sé que me leéis, a ver si os animáis y escribís vosotros también).

Faltan 2 minutos para la salida, la tensión se nota

Llega la salida y comenzamos rodando por algunas calles de Haría, aquí cometo el que considero el error más grave de la carrera, sabiendo que íbamos a meternos en un pequeño barranco, para evitar el tapón me tomé estos metros con calma mientras la gente me iba adelantando.

En esta foto se me ve por las calles de Haría, no permite mostrar directamente en el blog.

El caso es que llegamos al barranco y cuando llevamos poco más de 1 kilómetro, llegamos a un punto donde hay que hacer un descenso sobre una tubería de agua, sabía que estaba ese descenso, lo que no caí en la cuenta es el problema que tendríamos todos en bajarlos siendo la salida, y claro, pasó lo que se ve a continuación.

El taponazo mayor del reino

Mal, no, muy mal, no se puede crear este tapón cuando llevamos 1.5km de carrera, habiendo otros recorridos alternativos este paso se tenía que haber evitado, por aquí pasan los de la Medium en sentido contrario, pero claro, cuando pasan vienen casi solos, no como ahora, que somos 323 personas, que han de bajar de uno en uno la tubería. 11 minutos tardé en recorrer esos metros, 11 minutos que una vez bajabas la tubería podías seguir corriendo como si nada, 11 minutos que gente que iba corriendo a ritmos de 6'/km o más lentos y a los que les habría pillado y adelantado sin problemas en los primeros kilómetros, llegaron antes que yo porque no había manera de pillarles.

Gran fallo el mío, tenía que haberme asegurado una buena posición en el inicio, no como he hecho, salir lento y ponerme casi al final; así habría evitado perder tanto tiempo, me da rabia haber perdido posiciones y sobre todo tiempo en la carrera debido principalmente a este parón, son 11 minutos que muchos están corriendo y yo parado, esa ventaja no tiene precio y da una realidad distorsionada de la clasificación.

Una vez bajo la tubería, salgo pitando rodando incluso a veces por debajo de 5'/km, voy cabreado, muy cabreado, pero el terreno no permite ir muy rápido, además delante mía una corredora tropieza y se pega un tortazo contra el suelo, me paro, está bien, continúa, eso me hace pensar en aflojar, puede que el próximo sea yo.

Lo que se suponía que sería un tramo sólo de bajada, nos tenía reservadas algunas subidas, no muy fuertes pero sí lo suficientes para aflojar el ritmo, voy rodando a ritmos entre 5'-5'30/km, voy cómodo, los kilómetros van pasando rápido y observo un pequeño detalle, veo la marca de los 5km, miro el Garmin y me marca 5.5km......otra vez regalando kilómetros, como en la Wine Run.

Se nota que el tapón ha hecho que de estar todos juntos, ahora vamos muy desperdigados, adelanté a algunos, pero realmente tengo a poco gente por delante a la vista, y por detrás tampoco hay muchos.

Llegamos al primer avituallamiento, El Raso, donde no paro, he bebido agua y tengo suficiente aún, además pronto habrá otro avituallamiento, seguimos corriendo, intento probar un programa para el móvil, llamado Glympse, la verdad, es muy curioso y para salir por ahí y que la gente sepa por dónde vas está bien, en casos como este, pero el problema es que vi cómo devoraba la batería y lo apagué, pensé en activarlo más adelante, pero tenía que guardar batería para el móvil, que es más importante.

Antes de darme cuenta ya llegamos a la zona de malpaís, una zona magnífica, con paisajes preciosos pero que como te despistes te pegas un tortazo, ya que el camino está todo lleno de piedras, cortantes y estuvimos dando vueltas y revueltas, al ser además el sendero estrecho, el adelantar era arriesgado y a veces al no tener dónde apartarte aumentaba el ritmo para no frenar al de detrás.

Correr por aquí es una gozada pero peligroso para los tobillos

Una vez pasado esta zona, que son como 3km llegamos al segundo avituallamiento, Peña Redonda, donde paré a tomarme el gel y agua, parada breve de escasos segundos, seguimos a buen ritmo y ya se empieza a ver Órzola, veo el cartel del km10.......mi Garmin dice 11, no me gusta.

Por ahora las zapatillas van de lujo, ninguna molestia e incluso en algún punto he notado el agarre propio de unas zapas nuevas además de la amortiguación, que en este terreno viene de lujo.

Seguimos a buen ritmo, en torno a los 5'30/km cómodos, hay un par de kms con el camino medio en condiciones y comienzo a ver a mi izquierda la subida que me espera luego, veo una columna de gente subiendo, la vista se pierde y la subida parece que no acaba.

La llegada a Órzola la hacemos por un torrente seco, una especie de canal para el agua, lleno de piedras, muy irregular, voy a buen ritmo y de pronto piso una piedra que estaba suelta, el pie derecho hace algo raro, siento un dolor muy agudo en el tobillo derecho, casi me caigo, me paro en seco con un dolor muy fuerte en el pie, se acabó, la carrera acaba de acabar para mí, no puedo andar, intento dar unos pasos y el dolor parece que afloja algo, intento andar y trotar, me molesta mucho el pie derecho, estoy a las puertas de Órzola, allí hay un avituallamiento, vamos a llegar hasta allí y veamos qué pasa.

Pasan un par de minutos y el dolor parece que se va, noto la molestia, pero se soporta, trato de pisar con más cuidado, apoyando el peso sobre el pie izquierdo en los saltos, el camino es bastante irregular, como debe ser en este tipo de pruebas.

Una vez en el paseo marítimo de Órzola, veo el avitullamiento, llego allí, me tomo un plátano, me toco el tobillo, va bien, tomo agua tranquilo y descanso un poco, he llegado en 1h44, tenía previsto 1h30, gracias a esos 11 minutos del inicio me salen las cuentas más o menos.

Después de una parada de unos 4' en Órzola, vuelvo a seguir, el tobillo parece que está mejor, en seguida estoy corriendo por la zona de la playa, voy casi solo, veo la marca del km15........a mí me marca 16.6 vamos de mal en peor. Tengo ganas de iniciar la subida, el gel está haciendo su efecto y por el sendero no puedo ir mucho más rápido, pero quiero usar esa energía extra para la subida.

Al iniciar la subida uno se da cuenta de lo que nos espera, la vista se pierde y veo gente a lo lejos en la cima, vamos para arriba, aprovecho y mientras subo a un ritmo cómodo, sólo son 2.5km de subida continuada.

Durante la subida aprovecho y comunico mi posición vía twitter, no lo había hecho antes porque twittear mientras corres por senderos no es muy recomendable y al menos durante la subida sí se puede, también me tomo una barrita para ir cargando energías.

Se hace larga esta subida, es como si la isla estuviese creciendo mientras subes, cuando llegas a una cima te encuentras que la cosa no acaba ahí, que todavía queda más.

Encima, las nubes están bajas, casi niebla y hace fresco, mucho viento, llevo la gorra en la mano, que no quiero que se me vuele como en la Wine Run.

Al fondo Órzola, todavía queda mucha subida, se aprecian las nubes bajas, o mejor, somos nosotros los que estamos altos.

Una vez en la cumbre, se nota la altitud, estamos a unos 450m pero me parecen más, llego al siguiente punto de avituallamiento y no paro, sólo cojo 2 trozos de plátanos y me los tomo mientras sigo corriendo.

Este tramo pasa rápido, vamos corriendo por el borde de los Riscos, sigo rodando a 5'30/km y llevo más de 23km, las zapatillas van de lujo, ninguna molestia, el Sendero de los Gracioseros está a la vista, llegamos a él por un sendero que está justo en el mismo borde de los riscos, a tu derecha a poco más de 1 metro tienes una caída casi vertical de 400 metros y eso impresiona.

Inicio la bajada del Sendero de los Gracioseros con ganas de llegar pronto abajo, voy bien de energías, pero veo que el tiempo que llevo empleado es mucho, llevo más de 3h y aún me queda la parte más difícil.

En poco más de 10 minutos he bajado este tramo, he ido rápido, trotando a ritmos entre 9-12'/km, nunca había bajado tan rápido este tramo, pero había que ganar tiempo, por suerte el tobillo no me daba molestias y no tuve ningún resbalón, se notan las zapas nuevas.

Una vez abajo, rumbo a la temida subida, el tramo se me hizo largo, aproveché y me tomé el otro gel más su agua correspondiente, aún tengo agua, pero en el próximo avituallamiento tendré que repostar.

Al llegar a la base de la subida, coincidimos varios, que resbalando en el picón, llegamos a la zona de piedra, se notan los 27km que ya llevo en el cuerpo y más de 3h30, llego al punto del otro día, paso junto a la piedra marcada y a partir de aquí es terreno inexplorado. Vamos un grupo de 4-5 a buen ritmo, nos ponemos de acuerdo en las paradas para respirar porque no hay manera de adelantarnos y así no nos molestamos, mientras subimos nos vamos dando ánimos y sobre todo nos recordamos no mirar hacia abajo.

La subida es más bien un curso de iniciación a la escalada, vamos subiendo o mejor dicho, vamos escalando la montaña, poco a poco, porque hemos cambiado a modo escalada y yo sin casco.

Hay un par de tramos que realmente es peligroso, hay cuerdas, pero a mí me daba más miedo agarrarme a la cuerda, suerte que la piedra no resbala y subimos bien, pero a medida que el ascenso continúa las piernas no paran de quejarse, los cuádriceps sobre todo.

Menos mal que el otro día no subí, habría sido un riesgo innecesario. Cuando empezamos a ver la cumbre, nos llegan las voces de ánimo de la gente, ya queda menos.

Justo unos 15 metros para la cumbre, hay un equipo de rescatadores y un equipo de fotografía, para hacernos la foto, cuerda incluida. Las fotos quedan guapas, pero ni por asomo es la parte más difícil de la subida, ni mucho menos la más peligrosa.

Cuando llega mi turno de subir, el gemelo izquierdo sin avisar me da un tirón, me quedo clavado y creo que me hicieron la foto rabiando de dolor, a ver cómo estiro el gemelo agarrado a una cuerda y con 3 personas detrás esperando su turno........tiro para arriba, duele. Al pasar junto al fotógrafo me pregunta por mi dorsal, el 248 le digo.....menuda foto me habrá hecho.

Llego a la cumbre, el gemelo izquierdo sigue protestando, llego al avituallamiento, me zampo 2 naranjas que estaban riquísimas, reposto agua, estiro el gemelo y mientras voy trotando llamo por móvil a mi mujer para indicarle que ya estoy en la cima, que la parte peligrosa ya la he pasado, "¿cuánto te falta?" miro el reloj, km 28 4h09'......mmmm 45' máximo.......pues va a ser que no, que yo llevaría 28km pero según el cómputo de ellos no, no me quedaban 4km sino 7 y una nueva sorpresa.

Troto más despacio, las piernas las tengo tocadas, sobre todo los gemelos, y me encuentro que hay otra subida, la verdad me había preocupado siempre de la subida a Guinate y no de esta, pues esta se las trae también, no es técnica, es simplemente subida, pero después de subir 500 metros en vertical, cualquier cosa que no sea plano te supone una tortura. En la foto se muestra esta última subida

No me dí cuenta al hacer la foto el otro día, pero hay que subir hasta el pico del fondo

Ya arriba, nos tenían preparada una bajada muy técnica, donde hay que destrepar entre las piedras, esto terminó de destrozar las piernas, el grupo que íbamos desde hace rato estábamos todos tocados de las piernas y maldecíamos todo el rato estas bajadas, dolían las piernas, y el tobillo volvió a recordarme que era una tregua lo que me había dado, un par de saltos y volví a ver las estrellas.

En esta foto se me ve destrepando en esa zona, no permite ponerla en el blog

Km 30 y estamos en mitad de ninguna parte, ¿porqué no miden bien estas cosas?, le pregunto a uno que va a mi lado qué lectura de kms tiene, la misma que yo, 100 metros menos, ok, no es mi Garmin.

Ahora estamos en una zona de bajada, me lanzo, voy rápido, vuelvo a rodar por debajo de 5'/km a veces, me duele la espalda, trato de corregir la pisada en la bajada, me duele por eso, por pisar mal, pero aguanto el dolor, intento pisar con el talón pero no hay forma, vamos lanzados otra chica y yo, no podemos parar, y vemos el cartel de km30.....están de broma?!?!?! si yo llevo 32.9!, le pregunto a la chica que también lleva GPS qué lectura tiene ella, 32.6...........estamos buenos.

Entramos en Haría en una subida que hacemos corriendo, luego toca una bajada, y se acabó, la bajo rápido, voy bajando a 4'/km, ya escucho la megafonía, veo a la gente, escucho cómo nos anuncian, la recta final, el subidón de siempre, no me acostumbro a esta imagen cada vez que hago una carrera, encarar la meta es algo que siempre me emociona, sobre todo cuando ha costado llegar hasta ahí.

En la recta final, voy a coger a mi peque para que me acompañe en la meta

Es al pasar por meta cuando me doy cuenta del tiempo que he tardado, 5h03'36, paso por meta con mi pequeño, y miro a ambos lados, no veo medallero, se me acercan las chicas de Artroactive para pesarme, me quito la mochila y me peso, 73.3kg....2.6kg he perdido en la carrera, no está mal.

Pregunto por las medallas, no hay me contestan, un corredor me comenta, "la crisis", otro "te han dado una mochila".......ya van dos veces que paso por meta con mi pequeño y dos veces que me quedo con las ganas de darle la medalla, eso no me lo esperaba, no de esta carrera, el año pasado además de costar menos dinero, dieron camiseta técnica y medalla, habrá que acostumbrarse.

Al menos me encuentro mucho mejor que el año pasado, no estoy deshidratado, eso sí, tengo las piernas reventadas, sobre todo los gemelos, Juan e Iván se marchan ya, llevan esperándome más de una hora, me marcho a entregar el chip y apuntarme para el bien merecido masaje.

Mientras hago estiramientos y espero mi turno en el masaje, me tomo la barrita de Vitargo, reflexiono sobre la carrera, ¿cómo he podido tardar tanto? si apenas he parado, el tobillo no me molesta apenas, me toca el masaje, informo al fisio las molestias que he tenido y al tocarme los gemelos alucina, los tengo cargadísimos, los abductores están también muy tensos, me da un masaje que me deja nuevo, me pone hielo en el tobillo, no le gustó el tacto ni mi reacción al movimiento.

Aún sigue entrando gente, son las 14:00 ya, todos los conocidos se han marchado ya, somos pocos los que quedamos, estoy enfadado conmigo mismo, fallé en la estrategia inicial, ese tapón me ha hecho perder mucho tiempo en carrera y muchas posiciones, mi horquilla de llegada la tenía puesta entre 4:15-4:45, según sensaciones, más de 5h me supone un muy mal resultado, máxime cuando veo luego las clasificaciones:

Puesto General 269/323
Puesto Categoría AbMasc 188/221
Paso Control Órzola 290/323

Es lo único que me llena de alegría, el paso por Órzola lo hice el 290/323 y remonté 21 puestos al final, pero es que mirando la clasificación, gente que llegó 15-20' antes que yo a Órzola no me han sacado más de 5-10' de ventaja, maldito tapón, habría podido llegar perfectamente antes de 4h45 como tenía previsto.

Mi conclusión es que independientemente del tapón, he ido a buen ritmo, pero la subida-escalada a Guinate me dejó muerto, suerte que tenía el cuerpo bien hidratado y cargado de energía, habría tenido un bajón garantizado. Me he quedado con mal sabor de boca con la organización, no está bien medido el recorrido o los GPS de los corredores no miden bien, me llama la atención que Juan grabara la carrera con su móvil y tenga una lectura de 31.8.......es evidente que la subida vertical hace que las mediciones no sean del todo exactas, la cuestión es quién las hace más exactas.

También me ha hecho reflexionar que tengo que fortalecer y mucho las piernas para las cuestas, aunque subo mejor que hace un año, sigo fallando en ese punto y tengo que mejorar ya la técnica de bajada, pegarme casi 2km con dolores de espalda por no pisar bien es síntoma de no llevar una buena técnica.

Lo mejor las zapatillas, se portaron fenomenal, es una locura estrenar zapatillas el día de una carrera, lo sé, pero mis pies están perfectos, quitando el tobillo, que hoy domingo me tiene cojeando, pero eso no es cosa de la zapatilla.
Así quedó el dorsal, destrozado por el sudor se me iba rompiendo

Track en Garmin Connect

Es evidente que esa diferencia del tiempo en movimiento debe ser parte de la escalada

Aquí se aprecia muy bien el perfil de la carrera


viernes, 15 de junio de 2012

Paseo de reconocimiento

14 de junio
A falta de dos días para la Haría Extreme Ultra tenía que completar una de las cosas que aún tenía pendiente, recorrer un poco la zona más técnica del recorrido, ya que gran parte del mismo lo conozco de otras veces que he salido a correr por esa zona, pero la de hoy no, es la subida más "difícil" a la que me he enfrentado hasta ahora.

Teniendo en cuenta el tiempo que hemos tenido estos días, hoy era un día espléndido para correr, 25ºC (en el aeropuerto, a la altura inicial había menos) y viento de 32-36km/h, sin rachas, por lo que se soportaba.

Salimos María y yo rumbo a Ye, pequeño pueblo de donde parte el llamado Sendero de los Gracioseros, que al inicio del mismo se encuentra uno con estas vistas.


Y al mirar hacia el camino que tenemos que seguir nos encontramos con este sendero que baja:


La bajada es muy técnica, supongo que el sábado, al haber corredores profesionales, campeones del mundo y España, esta zona técnica la podrán bajar corriendo. Ahora bien, para plebeyos como yo, aficionados del montón que aún no tienen técnica para ello, lo mejor y más sensato es bajarlo caminando, ni siquiera caminando rapidito, porque el terreno está plagado de piedras sueltas y la caída es algo garantizado, cuando no un esguince.

Así lo hicimos y bajamos tranquilamente disfrutando del magnífico paisaje, la verdad esta carrera ofrece unas vistas únicas y bajar esta zona es una pasada, un disfrute constante para la vista.

El camino ya estaba balizado, lo empezaron a balizar el lunes y aún aguantan las tiras, con todo el viento que hemos tenido en estos días, un 10 para el que lo haya hecho, porque están todas, y repito, muy bien señalizado todo el camino, nada que ver con otras experiencias que he tenido hace poco.

Una vez abajo observo que dos personas están bajando el sendero, nosotros seguimos nuestro camino trotando por los senderos que nos llevarán hasta la subida técnica que realmente es el plato fuerte de la carrera, una vez llegamos a la base la vista impresiona.

Hay que subir por la zona central derecha de la imagen

La idea hoy era llegar hasta este punto, iniciar un poco la subida hasta que el terreno se hiciera un poco complicado y volver sobre nuestros pasos, no quiero correr riesgos a dos días de la carrera.
Comenzamos a subir y vemos que los que estaban bajando el sendero vienen corriendo hacia donde estamos nosotros, al menos veo que no soy el único loco que quiere reconocer el terreno a dos días de la prueba.

La primera parte del ascenso es muy complicada porque está llena de piedra suelta, mucho picón, es la base de la montaña y todos los desprendimientos durante milenios han ido a parar aquí, por lo que cuesta y bastante avanzar, pero una vez sobrepasado esa zona, llegamos a senderos sobre piedra dura y firme, y la pendiente aumenta, las vistas increíbles.

Me llamó la atención la marca de esta piedra, no sigue la ruta de la carrera, ¿a dónde llevará? Al fondo se ve un sendero que haré en un futuro espero no muy lejano

Una vez llegamos a un punto en el que seguir subiendo implica aumentar el riesgo de caída en la bajada, decidimos hacer un alto, tomarnos un tentempié en forma de barrita, la que nos dieron en la Wine Run, está bastante buena y como me sentó bien, procuraré llevarla el sábado en la carrera.

Mientras estábamos parados llegaron los corredores, italianos, harán la Ultra como yo y estaban haciendo lo mismo que yo, reconociendo el terreno técnico, pero ellos sí que van a subir hasta arriba del todo, nos comentan si subimos los cuatro, pero al final decidimos que no, mejor no correr riesgos, es verdad, que siendo varios va uno más seguro.

Después de pasar casi 40' en la zona, fotos incluidas, decidimos volver mientras vemos cómo los dos italianos siguen subiendo.

Al fondo, de naranja se pueden ver a los italianos ocupados en la subida, de camino vemos por dónde tendré que subir el sábado y aún llevo la pulsera en mi muñeca izquierda.....

El descenso que a priori iba a ser complicado se resolvió fácilmente, un par de resbalones y caída controlada sin llegar a tocar el suelo, más que nada debido a la cantidad de piedras sueltas, pero vamos, unas risas la bajada.

Una vez abajo, volvemos a mirar hacia arriba, no vemos a los italianos, ¿habrán llegado ya?, es ahí donde nos damos cuenta que teníamos que haber ido con ellos, ya descubriré el sábado la subida y otro día si la subida no es realmente peligrosa, la volveré a subir con María para que se quite la espina que tenemos en este momento.

El sendero de vuelta, al menos es bajada

La vuelta no la hacemos rápido, vamos rodando tranquilos disfrutando del paisaje, además ahora nos espera la parte más dura, la subida del Sendero de los Gracioseros.

Se puede apreciar el sendero zigzagueante que nos lleva hasta la antena que está en lo alto

La subida la hicimos tranquilos, andando a un ritmo vivo y sin darnos cuenta ya estábamos arriba.

En total 7.68 km en 2h16' de los cuales en movimiento fueron realmente 1h30', más que un trote hoy he estado haciendo senderismo o dando un paseo por los riscos.

A la tarde fui a Haría a buscar mi bolsa de corredor, lo más importante es la mochila camelback que regalaban, junto a una camiseta técnica, un bote de 0.5L para agua o lo que quieras y una crema de masaje para recuperación, folletos informativos de otras carreras y publicidad.

Eché en falta algún tipo de gel, pero entiendo que el dinero se ha ido en las mochilas, que por supuesto le haré uso.

¡Qué ganas de pasar por aquí!

Lo más relevante de la bolsa de corredor


Track en Garmin Connect



miércoles, 13 de junio de 2012

Breve trote

13 de junio
Esta semana haré la Haría Extreme Ultra,  después de haber hecho  la IV Wine Run en condiciones no muy recomendables, me lo estoy tomando con calma en el tema de correr, ya no hay tiempo para milagros, lo que tenía que haber hecho en modo entrenamiento ya pasó, ahora estoy en los días previos donde hay que estar tranquilo y salir a trotar suave, piano piano.

Ayer fui a por el dorsal y chip para la Haría, me pusieron una pulsera como las del "todo incluido" color naranja-rosado que bueno, no han acertado con el color la verdad. La pulsera es ahora una extensión de mi cuerpo hasta el sábado, que espero me la quiten o yo mismo me desprenderé de ella (aunque la guardaré como recuerdo).

Dorsal que llevaré, me gusta el número

Fui de los primeros en llegar a recoger el dorsal, para luego enterarme que tengo que volver otra vez el jueves o viernes para recoger la bolsa de corredor, iremos mañana.

Para mañana tengo previsto el reconocimiento del terreno más técnico de la carrera, no iré solo, iré con María, bajaremos el Sendero de los Gracioseros (km 22) y nos acercaremos hasta la subida al Mirador de Guinate (km 24.5). Tengo que ver esa subida antes del sábado, de entrada la meteorología prevista para el sábado es mucho viento para variar, con rachas de 53-55km/h y viento constante de 32-34km/h.......del sol y calor ni me preocupo, son mis aliados.

Hoy tenía previsto correr por la mañana, no pudo ser, pero me encontré un hueco por la tarde, unos 30' libres que aproveché para hacer 4.46km en poco más de 25', sin prisas porque el viento que soplaba a 36km/h con rachas de 42km/h me lo ponía un poco complicado.

Aproveché y saliendo del Hotel Sun Beach tiré rumbo a Los Ancones, que tiene una subida interesante, subirla con el viento en contra fue "interesante"...........lo único bueno es la media vuelta que me dí al llegar a Los Ancones, desde ahí tuve el viento a favor y claro, el ritmo aumenta sin querer.

Demasiada corta ha sido esta salida, me quedé con ganas de más, pero el peque acababa sus actividades y tuve que ir a recogerle.

Track en Garmin Connect


Parada "logística" y la otra es al dar la media vuelta

lunes, 11 de junio de 2012

IV Wine Run

10 de junio
Al final participé en esta carrera, era algo que no estaba seguro, la idea iba y venía y estaba condicionada tanto por el aspecto económico como por el de garantizar una buena carrera en la Haría Extreme, sumado que la edición del año pasado fue mi primera media maratón, pues nada, me la tomaría con calma y decidí participar.

El problema es que la decisión de participar fue el jueves y ya tenía planes para el sábado, lógicamente al no ir a la carrera seguí con mi vida social y me encontraba con un "pequeño" problema, el plan del sábado incluía una salida nocturna, algo que sólo celebro 3-4 veces como mucho al año, ya que desde que hay peque en casa el tema de las salidas nocturnas es más un recuerdo que otra cosa.

El viernes trato de disuadir al personal con mi presencia, "es que tengo una carrera", "nos volvemos pronto", "es que tengo que levantarme a las 6", "más pronto volvemos", "voy a hacer la carrera muy cansado", "¿no nos has contado que ibas a ir lento?........"...........en fin un callejón sin salida, también yo quería salir por lo que entono el mea culpa.

El sábado voy a buscar el dorsal, me toca el 511, me gusta el número, cojo el ticket del bus para las 0740 y vuelvo a casa rápido ya que tenía que preparar las cosas y prepararme para salir......

La bolsa de corredor es más completa que el año pasado: chip, por fin camiseta técnica (siempre eran de algodón), varios geles, bebida isotónica y de recuperación y además barritas de la marca GO, bote 0.5L para los preparar isotónicos, tickets para vino (valor 5€) y un vale para comida, además de la guía del recorrido, normas,.....una bolsa de corredor completa, como debe ser.

Incluye un sistema llamado Socify.it.app que anunciará en tu muro del facebook tu llegada, tiempo y puesto, muy curioso.

Es extraño preparar las cosas para una carrera, dorsal, zapas, chip, pantorrilleras, gorra, .... mientras ya estoy vestido para salir de fiesta, estoy loco, pienso.

La fiesta bien, hay varias fotos del evento que obviamente no saldrán aquí, para amenizar la noche, como persona que no bebe alcohol tuve que recurrir a una bebida que ya no tomo, pero que hace tiempo era de consumo diario, Red-Bull. Un par de ellos para vencer al sueño y poder seguir en pie mientras la "música" sonaba, al final, la última vez que miré el reloj ya en la cama eran las 4:15, pronto.....ja; a las 06:00 sonaría el despertador y vaya si sonó.

Levantarse fue duro, pero bueno, es lo que había, lección aprendida: no salir de fiesta antes de una carrera, tomo mi desayuno habitual para las carreras: leche con cola-cao y tostadas con aceite de oliva, qué rico, energía para después.

Me visto, preparo el isostar, 0.5L serán suficientes, hay avituallamientos cada 2km por lo que el agua no faltará y salgo hacia Mancha Blanca.

Mientras voy observo que el día está nublado, hace frío y sobretodo hace viento, mucho, mucho viento, mal día para correr.

Si hay una cosa segura, es que Mr. Kenneth Gasque, promotor deportivo del Club La Santa, organiza las carreras como pocos, y aunque sus eventos no son baratos, al menos a nivel organización sabes que todo va a ir sobre ruedas, y así nada más llegar a Mancha Blanca, ya hay 7 autobuses listos para llevarnos a la salida. 

Subidos en el bus, a la espera de la salida

La caravana de autobuses parte hacia las Bodegas Rubicón-La Geria, la carretera para nosotros solos, aprovecho y me pego una mini-siesta, porque tengo sueño, mucho sueño.

Al llegar, una manada de corredores salen en busca de los baños, éste es el único punto negativo de la organización, sabiendo que vendrían 400 personas y que 500 irían al baño, se echó en falta más baños, ya que sólo teníamos los de las Bodegas Rubicón que se acordarán de nosotros durante mucho tiempo. La visita obligada al baño no pudo faltar, es algo que ya forma parte de la historia de casi todas mis carreras.

Vamos a tomar la salida


El tiempo va lento hasta las 09:00 todos tenemos ganas de empezar para entrar en calor, porque hace un frío que parece mentira que estemos en junio, ahhhh el viento, en esos momentos está soplando muy fuerte, según pude ver más tarde, soplaba a 43km/h con rachas de 53km/h. Y no paró, incluso aumentó a lo largo de la jornada, insufrible.


video


En el vídeo se puede observar el viento que hacía en el momento de la salida, yo me puse en la zona final, ya que tenía pensado grabar la salida y sobre todo, porque a los 200 metros de la salida el camino se estrechaba mucho y no tenía ganas de coger nervios chocando con la gente, lo más gracioso es que una vez acabado el vídeo, guardo la cámara y una ráfaga de viento me quita la gorra, llevándosela hasta el fondo de una parra, me dispongo a bajar por todo el picón a recoger la corra y cuando subo, me veo a Protección Civil, Policía Local, ambulancia,........mirándome por si me había pasado algo, llevaba sólo 100 metros de carrera.............soy el último, noto la presión de los que vienen detrás, acelero un poco y pillo al resto del grupo, donde aprovecho, miro hacia atrás y me paro para otra foto.

Una foto de la salida (no permite mostrarla en blogger)

Soy el último


Como se puede ver en la foto, el terreno es de picón, nada agradable para correr, deja los tobillos hechos polvo, si le sumamos el correr contra el viento, tenemos los ingredientes perfectos para sufrir.

Si no fuera porque el paisaje por el que discurre el camino es realmente una pasada, esta carrera no tendría aliciente, vuelvo a pasar por los caminos que hice en la Lavatrail, sólo que en sentido contrario, muchos recuerdos vienen a mi mente, además discurro por casi los mismos caminos que el año pasado hice en mi primera media maratón, ésta misma, en su III Edición.

La carrera discurre lenta, voy rodando cómodo a 5'30/km, me gusta este ritmo, como no tengo intención de hacer marca ni nada, pues esta será mi velocidad de crucero, además, con este viento en contra, es todo un suplicio ir más rápido. Noto el cansancio de la noche en los primeros 2kms, pero en cuanto entro en calor, la cosa se calma y noto las piernas mejor, por suerte no tengo sueño, la mini-siesta del autobús ha hecho su efecto sanador.

Otra foto, estoy en el km 3 y María me llama para ver por dónde voy, correr y hablar por el móvil (lo llevo en la mano derecha).......

A partir del km 3 hay una pequeña bajada, la aprovecho y ruedo por debajo de 5'/km adelantando a mucha gente, aún así el camino no permite ir más rápido, hoy calzo mis Asics Nimbus 13, no son las zapas apropiadas para este terreno, pero como hay mezcla de asfalto y caminos, no lo dudé, mis Trabuco 13 no responden bien bajo el duro asfalto.

De todas formas noté que en cuanto pisaba asfalto me lanzaba, lo dicho, las Nimbus son para asfalto y cuando lo pisoteaba aumentaba mi velocidad.

Tener tantos avituallamientos hace que realmente pienses si son necesarios o no, yo opté por hidratarme cada 2 avituallamientos, como no hacía calor, tampoco estaba sudando apenas y llevaba el Isostar, que cada 25 minutos tomaba mi dosis, pues eso, aún así llegaba al avituallamiento y sólo tomaba un par de tragos de agua, la verdad, sed no he pasado en esta carrera, la hidratación ha sido completa.

Una gozada correr por estos parajes

Al fondo, Volcán del Cuervo, lo visité hace tiempo para mis búsquedas de geocaching

Ya en velocidad de crucero, continuamos, pero observo a partir del km 9 que mis lecturas del GPS no coinciden con las marcas de kms que indican la organización, nos están regalando por ahora 400 metros.....

Se suponía que en el km 11 estaría el punto donde coincidiría con los de senderismo, allí estaría María y Carolina, compañeras de trabajo que hacían esa modalidad, pero llega el km 11 y no hay signos de estar cerca de ese punto, km 12 y nothing, es cerca del km 13 cuando escucho la voz de megafonía y ahí están todos los senderistas, casi 1000 aplaudiendo y animándonos, un pequeño subidón.

Al pasar junto a María

A partir de aquí se supone que hay más bajadas que subidas, porque según el perfil de la carrera sería así, yo la verdad que lo único que notaba era la lucha constante contra el viento, nunca había hecho tantos kilómetros contra el viento tan seguidos, y con viento tan fuerte, que era hasta molesto, levantando tierra y polvo cada poco.

Aún así mantengo mi velocidad de crucero más cerca de los 5'/km que de los 5'30/km en todo este tramo, sigo rodando a gusto, tomo mi dosis de isotónico cuando toca, no paro a hacer fotos, en los avituallamientos paro lo justo, salvando las molestias de Eolo, estoy disfrutando.

Llegamos al km 15 y sigo viendo que nos están regalando metros, seguimos ya por casi 500 metros de más, y eso me deja un poco despistado, lo comento con otros corredores y tienen las mismas lecturas que yo, ok, no es mi Garmin, ya pensé que tenía que jubilarlo para pillarme el Suunto de Manuel, aún le queda mucha cuerda a mi pequeño.

Una vez que paso el km 15 ya la cosa cambia, ya siento que estamos cerca, aún queda una subida realmente chunga, pero después de eso, se acabó, todo bajada o casi bajada hasta el final.

Al llegar a la subida, la subo con calma, no quiero forzar la máquina, hoy no toca, voy bien, me noto cansado, pero teniendo en cuenta las circunstancias iniciales, me siento mejor de lo previsto.

Llegamos a lo alto y me lanzo, con cuidado de no pisar malamente en el picón y fastidiarme un tobillo y entonces adiós a la Haría Extreme.


Uno de los avituallamientos, este del km 18, echo en falta la comida del año pasado, las papitas y su mojo

El año pasado los avituallamientos fueron más "artesanales", es decir, ninguno era igual, encontrabas, fruta, agua, vino, papas con mojo, comida,...........este año, mucho gel, demasiado creo yo, no veo normal que te ofrezcan gel cada 2km, y nada de fruta, es verdad que es una media maratón, pero algo de fruta sí habría tomado, el vino por supuesto que no faltó :-)) pero no lo caté hasta el final.

Los últimos 3 kms se me hicieron largos, a mí y a todos, los comentarios que hacíamos en esa parte eran todos los mismos, se hacían largos, era bajada, pero por alguna razón ya se hacía largo, además, la organización nos regaló una distancia extra, de programar 21km salieron 22.76.......ver el cartel de km 21 cuando todavía no estamos en la meta es un extra que no a todo el mundo sentó bien porque muchos tenían como referencia la marca del año pasado y claro, eso lo cambia todo.

El punto de la media maratón lo hice en 2h justas, teniendo en cuenta mi intención ese era el tiempo acorde para hoy.

La llegada la hice como debe ser, adelantando y rodando entre 4'/km a 4'30/km, genial.

video
Un poco movido por ir a 4' y pico

Foto de la llegada a meta (no permite mostrarla en blogger)

Han sido 22.78km en 2h 10min, el tiempo de la media maratón fue de 2h justas.

El año pasado fueron 21.1km y tardé 2h 25min, pero este año al cambiar el recorrido ha hecho que la gente tarde más, el año pasado el primero llegó en 1h15, este año en 1h25, de ahí que muchos se quejaron del regalo extra.

Cuando llegué, me zampé 3 naranjas que estaban de lujo y busqué la zona de masajes, estuve esperando unos 20min pero valió la pena, ya que me dejaron como nuevo. Una vez acabado el masaje me dirijo a buscar el vino y la comida. Al poco me reúno con María y Carolina y seguimos compartiendo vinos, comida y café, luego a volver a casa, porque estaba realmente cansado, una ducha bien merecida y una siesta de 3 horas que me dejó como nuevo.

En mi opinión la elección del nuevo recorrido vino por la mala experiencia del año pasado, que al participar tanta gente, se quedó todo colapsado en La Geria, sumado al calor, le trajo muchas críticas, este año han corregido ese detalle, favoreciendo a los participantes y acompañantes una zona de ocio y descanso mejor, además de activar la economía local en forma de pequeños puestos de comida, vino, recuerdos,........pero no todo iba a ser perfecto, el recorrido en este sentido es más duro de cara al corredor, y sobre todo, vamos en sentido noreste y noroeste, es decir, de cara al viento casi todo el rato, de hecho, en casi 23km no tengo apenas recuerdos de haber tenido el viento a favor salvo un par de veces, pongamos como mucho 2km, el viento estaba soplando del norte, vamos que salvo en Masdache que el sentido era sur, va a ser que no.

Mientras corría uno de mis pensamientos era que esta locura podría tener una lectura positiva, si tengo en mente hacer la Transgrancanaria el año que viene, en su modalidad 96km, la salida es a las 12 de la noche, casi igual que yo ayer al salir de fiesta.........viendo el resultado, casi diría que me sirve de entrenamiento y todo para ver cómo reacciona el cuerpo corriendo después de estar toda la noche despierto y de parranda :-)))


 Se puede apreciar el sentido noreste-noroeste del recorrido, casi orientado contra el viento del norte al 100%